2 Columna Vertebral Vol. 27 • No. 1 https://www.facebook.com/enfarma.enfarma https://www.facebook.com/Enfarma-Digital-610967045642629/ https://www.linkedin.com/in/mario-trias-40336111/ https://twitter.com/@enfarma cho menos atadas a cosas materiales que las previas, son mucho más cuidadosos en su momento de elegir el rumbo de su vida y que, además, establecen relaciones dura- deras a mayor tiempo de lo que mi generación lo hizo. Eso nos puede dar un primer acercamiento para que viajando más ligeros, esta generación pueda defi - nir sus rumbos desde aquello que quiere, desde lo que ama y que se ve haciendo. Y en este sentido, hace unos días vi a un ejecutivo de una empresa de alimentación con el tatuaje más hermoso que he visto en mi vida. Se había tatuado el modelo de Watson y Crick de la espiral de doble hélice del ADN. Y no puedo más que decir que el hombre seguramente está tan or- gulloso como yo lo estoy de ser un nerd. Y seguramente somos cada vez más los que sienten ese orgullo, porque es motivo de orgullo de la expresión de aquello que nos interesa, de aquello que nos gusta, de aquello que nos mueve y, por lo tanto, nos representa. Y desde ese espacio de confort con nosotros mismos, quizás haya menos arranques como al que me referí de Evarist Galois y más espacio de comprensión, de decir quizás esta persona que me lleva 40 años, que no sabe quizás todo lo que yo sé sobre teléfonos celulares o sobre tecnología, pero quizás sí sabe muchas cosas que me pueden ser de utilidad. Quizás tiene algo que a mí me puede ayudar en mi carrera personal. Del otro lado estamos las personas que hemos desarrollado un trabajo a lo largo de 30, 35, 40 años y que sí estamos haciendo aquello que nos gusta, primero quizás lo seguiremos haciendo algunos años más. Segundo, también queremos que ese esfuerzo, ese legado que nosotros tenemos, pueda ser entregado a alguien que le dé un uso correcto. Una colección, cualquiera que ésta sea, en manos de otro coleccionista tiene un mejor destino que en manos de alguien que no sabe o que no le interesa. Sea una colección de objetos de arte, una colección de caracoles, una colección de vehículos, una colección de lo que sea, tiene una mayor oportunidad de trascender en manos de una perso- na que comprende lo que tiene. Y en ese sentido, mi generación y la generación de arriba de nosotros debería abocarse en decir ¿dónde puedo dejar este conocimiento? Encadenar generaciones en momentos de transición, plantear los mecanismos y los espacios para que suceda, es y debe ser un punto en nuestras agendas. Dedicado a mi gran amigo Mao Los veo la próxima. Suerte. E stamos de vuelta en la Ciudad de México. Han pasado el Farma- Forum y el FoodForum de El Salvador, de Centroamérica. Una de las cosas que me sorprendió inicialmente en la asistencia de los foros fue la cantidad de jóvenes que nos acompañaron en esta ocasión. Se percibe claramente el cambio generacional. Noto que las personas que nos habían acompañado por varios años ya no fueron y al preguntar me enteró de su jubilación, vemos a una generación irse y a nuevos jóvenes que se acercan. Y eso me hace notar el punto tan trascendente en el que estamos involucrados las industrias en este momento. Y es en el cambio de mandos, en la necesidad de conversar y hablar un lenguaje común, que más allá de nuestras fi lias y nuestras fobias, de nuestros propios intereses. Sin embargo, el tema de hablar de nuestros propios intereses signifi ca que una parte de nosotros mismos tiene un cierto compromiso hacia ellos. Fue muy interesante observar el diálogo entre un joven que manejaba la parte de IT de un laboratorio farmacéutico y un experto en tecno- logías de la información. Había quizás unos 40 años de distancia entre ellos y, por supuesto, además de los años, una vida de experiencia. El joven planteaba una pregunta interesante y el experto se tomó un poco de tiempo en responderle. Primero, se aseguró de comprender la pregunta, la reformuló y la planteó para que ambos estuvieran de acuerdo en el planteamiento. Le dijo: “Tú lo que quieres saber es esto”, a lo que el muchacho aceptó y asintió. Posteriormente, le dijo: “Pues no te puedo contestar ahorita, pero sí te puedo contestar en un cierto tiempo. Necesito revisar tu pregunta para poderla contestar correctamente”. En la era de la inmediatez, se tomó tiempo para valorar la información. “Búscame y hablamos”, le dijo. Ese diálogo se dio y, después, tuve la oportunidad de hablar con ese muchacho y preguntarle cómo había sido su experiencia. Y me dijo: “Fue muy interesante lo que él planteó”. Ahí me di cuenta que, como decía un viejo eslogan de una telefonía en mi país México, “Hablando se entiende la gente”. Ahora, el grave problema es cómo podemos sentarnos a hablar. Y ahí empiezan algunas de las situaciones complejas, porque muchas veces la vida moderna y sus distintos estilos evitan que podamos conversar, que podamos hablar, que podamos ponernos de acuerdo, que podemos interiorizar lo que el otro está queriendo saber. Recuerdo la historia del matemático Evariste Galois, cuando va a entrar a la la École Polytechnique a estudiar matemáticas y le plantearon un problema que debía resolver en el examen de admisión. Galois lo leyó y dijo: “Es un absurdo”. Su sinodal, otro matemático, le dijo: “Sí, ¿por qué? Y Calois, que tenía poca paciencia le dijo, “Pues es obvio”. “No, no es obvio, dime por qué”, insistió el sinodal. Galois, de terribles modos, le aventó el examen y salió sin posibilidad de regresar. Evidentemente, no podremos comunicarnos si no desarrollamos, primero, la paciencia para entender lo que el otro dice. Segundo, necesitamos el espacio de cortesía para asumir que el otro tiene algo interesante que decir. Y en muchas ocasiones, las propias situaciones del mundo cotidiano hacen que las personas no tengamos este espacio de interés, de darnos el tiempo para saber y percibir qué es lo que el otro dice. Entonces, ¿cómo podemos entrar a este galimatías? Bueno, en mi opinión primero, y aprovechando que la nueva generación está mu- Refl exiones del paso del tiempo4 Contenido Vol. 27 • No. 1 Vol. 27 • No. 1 • MARZO • 2026 2 4 6 16 22 30 COLUMNA VERTEBRAL Refl exiones del paso del tiempo CONTENIDO SECCIÓN ACTUALIDADES FARMACÉUTICAS Noticias de interés del Sector Farmacéutico SECCIÓN ARTÍCULO TÉCNICO Integración de tecnologías avanzadas aplicando Lean Six Sigma 4.0 en Industria 4.0 Por: José Luis S. Ruiz Granados El universo invisible de los extraíbles y lixiviables (E&L): Riesgo clínico, regulación, estabilidad, desarrollo, ciclo de vida y futuro. 2a. parte Por: Héctor Hugo Téllez Cansigno Estimación estadística de la fecha de caducidad para comprimidos Por: Alcántara A., Huertas J. A. y Rodríguez R. Plan Estratégico de Adaptación de la Industria Farmacéutica ante la Reducción de Jornada Laboral (48 → 40 horas) Por: Enrique Blanco SECCIÓN ARTÍCULO MG2 celebra 60 años de innovación en maquinaria automática para las industrias farmacéutica y nutracéutica El futuro del envasado farmacéutico: entre la sostenibilidad, la alta tecnología y la presión del mercado global Cortesía Interpack Arquitectura de la cadena de valor farmacéutica con impacto en la región Por: Lourdes Molina SECCIÓN NOVEDADES ÍNDICE DE ANUNCIANTES 50 56 58 62 70 72 DIRECTOR Mario Trías Figueroa DISEÑO GRÁFICO Prisciliano Mireles REDACCIÓN Carolina Tovar Saavedra Colaboración en este número: Paynani Sandria Enfarma es una publicación editada por Editores Industriales, S.A. de C.V. Se distribuye de forma gratuita en Centroamé- rica, Caribe y Países del Pacto Andino a los ejecutivos de la Industria Farmacéutica y otros profesionistas del área de la Salud. Los conceptos que aquí aparecen son responsabili- dad exclusiva de sus autores. Toda correspondencia deberá enviarse a: Sevilla 619 Desp. 2 Col. Portales Sur Alcaldia Be- nito Juárez C.P. 03300, Tel: 55 56-69-12-14. La reproducción parcial o total del contenido de este número podrá hacerse previa aprobación por escrito de Editores Industriales, S.A. de C.V. Tiraje: 3,200 ejemplares más 4,000 suscriptores electró- nicos. Título con reserva exclusiva otorgado por la Dirección General de Derechos de autor según registro No. 04-2022- 081718165800-102. Licitud de contenido en trámite. UNA PUBLICACIÓN DE: EDITORES INDUSTRIALES, S.A. DE C.V. https://enfarma.lat Vol. 27 • No. 1 • MARZO 20266 Sección Actualidades Vol. 27 • No. 1 Q uerido Mao, nuestra relación fue quizás la más intensa que tuviste en tu vida; además de ser primos, trabajamos más de 30 años juntos, viste todas las cosas que pasaron por el desarrollo de las revistas y nos vimos en todo tipo de situaciones y maneras posibles, cuando nos iba bien o cuando estábamos bajo presión. Sin embargo, a pesar de que mi papel fue buscar que tú pudieras desarrollar todo tu potencial, paralelamente y sin decirme, desarrollaste un potencial de amar extraordinario. Voy a extrañar profundamente cómo te asomabas a mi ofi cina y sin importar mi estado de ánimo, ni si había sido duro contigo minutos antes, me preguntabas cariñosa- mente: ¿Te traigo tu café? No hay manera de decir todo lo que te voy a extrañar, tampoco hay forma de expresar la gran suerte que tuve de que me acompañaras estos 30 años. Hasta siempre querido, en algún momento nos volveremos a ver... Mario Trías L a vida me enseñó en tres meses que la única persona que a diario me preguntaba: “¿Cómo estás?”, un día no lo haría más. No sabía la cantidad de ruido que podía hacer una persona tan sigilosa como tú al trascender, Mau. Ese mismo día, hubieras visto el cielo y las nubes, había una sensación de vacío que pare- cía detenerlo todo. Y aun ese día, envidié la calma de tu rostro y esa sonrisa pacífi ca que tanto te caracterizaba. Como si el caos de afuera no existiera. Como si, simplemente, estar aquí ya no fuera sufi ciente. ¡Qué fortuna encontrar un alma como la tuya en esta curva del camino! Hasta pronto, Mau. Ojalá que, donde estés, siempre tengas fl ores donde descansar. Paynani Sandria M ao, Mao, ¡Mi querido Mao! Aunque los años de conocernos fueron muchos, fue breve el tiempo que pudimos convivir como compañeros de trabajo. Tiempo sufi ciente para conocer al gran amigo y compañero que fuiste, siempre atento y dispuesto, fuiste para mí una gran persona, capaz de enfrentar los retos. Verdaderamente lamento no haber tenido más “tiempo para ti” y terminar de conocer a ese hombre maravilloso que fuiste. Te abrazo en donde quiera que te encuentres y ¡Esto no se acaba, hasta que se acaba! ¡Hasta pronto, mi querido Mao! Prisciliano Mireles M ao, te conocí hace unos 20 años en la cocina de la ofi cina de Editores Industriales en Av. Coyoacán, estábamos comiendo pizza, Víctor, Mario y yo, platicando y riendo, un ambiente inevitable cuando nos juntábamos los tres amigos; llegaste tú, tranquilo, pausado, callado, pero como siempre luciendo una sonrisa en tu boca, nos escuchaste con paciencia, nos aguantaste nuestras tonteras, comiste y te retiraste, eso sí, sin retirar esa gran sonrisa de tu rostro. Cuando te conocí no me pude dar cuenta del hombre testarudo, determinado y trabajador que fuiste, 20 años después tuve el privilegio de laborar contigo. Tú ya enfermo, nunca voy a olvidar tu rostro agotado en la ofi cina, con la apariencia de un luchador, un guerrero peleando su vida con un padecimiento implacable, y tú siempre fi rme, erguido, determinado, asistiendo al trabajo hasta, literalmente, el último aliento. Gracias Mao por tu ejem- plo de amor al trabajo, ya se te extraña. Armando Cisneros N unca imaginé que tendría que escribirte así, con palabras que ya no vas a leer pero que igual necesito expresar. Compartimos horas, esfuerzos, rutinas… de esas que a veces parecen simples, pero que con el tiempo se vuelven parte im- portante de la vida. Entre pendientes, conversaciones rápidas y días largos, fuiste más que un compañero de trabajo: fuiste alguien que hacía el día más llevadero. Tu ausencia se siente en esos pequeños momentos: en tu lugar vacío, en los silencios que antes llenabas, en las bromas que ya no se repiten igual. Es extraño cómo alguien puede dejar una huella tan grande sin hacer ruido. Gracias por tu apoyo, por tu forma de ser, por todo lo que aportaste sin necesidad de hacerlo evidente. Me quedo con esos recuerdos sencillos pero valiosos, que ahora signifi can mucho más. Ojalá donde estés haya tranquilidad. Aquí, te recordamos con respeto, con cariño y con la certeza de que dejaste algo bueno en todos nosotros. Jasmín Morales B uen viaje, amigo. Tu luz seguirá brillando en todos los que te conocimos. Francisco Quezada H ace 20 años, con los nervios encima, esperaba entrar en una puerta blanca con el número 360 para la que sería mi primera entrevista formal de trabajo. Recuerdo que toqué el timbre y oí tu voz por el interfón, abriste la puerta con una sonrisa amplia y sincera y me diste tu mano para presentarnos invitándome a entrar… Después de ese día, tu cara siempre tenía ese gesto amable y gentil que da paz a las personas, tenías esa magia de que, aunque el mundo estuviera de prisa o de cabeza, tu caminar y tu actitud tranquilizaban cualquier momento. Cuando te supe enfermo me dolió tu situación y pedí por tu salud, por tu vida… pero la vida misma siempre tiene sus propios planes, aunque no siempre nos gusten. Sé que eres feliz en donde quiera que estés porque una sonrisa como la tuya siempre trascenderá. ¡Hasta siempre Mau! Carolina Tovar En memoria de nuestro querido amigo Mauricio García Figueroa, siempre te recordaremos . Next >